8 de Junio de 2008.
15.000m - 1h12´00 (puesto 732) 1h12´41 s/carrera
Hoy inicio una nueva etapa con la cita de hoy en
Cuenca. Inicio con más ilusión que nunca después de realizar el Maratón de Madrid y con la experiencia necesaria para poder desenvolverme en las próximas metas y objetivos próximos.
Correr un maratón es una cosa unica, todos lo sabemos; pero cuando corres uno, disfrutándolo y sufriéndolo a la par; el cuerpo quiere mas, te pide mas y te dices, -porque no lo intentas otra vez- ; y la mente te lleva a mirar a corto plazo, y mirando y echando cuentas a las fechas, hay uno que me atrae, por su fecha de ejecución, por su recorrido y sobre todo por su lugar;
Donosti es el indicado, o sería el indicado, aún no tengo nada claro, pero me atrae la idea, de la disputa de un segundo Maratón en la ciudad donostiarra...
Despertar madrugador el de hoy, 7.30am; rápido desayuno y camino desde Pozorrubio a la capital, Cuenca, sobre 1h10 de camino. Mirando al cielo vemos que va a hacer un buen día para correr ésta bella y dura carrera de 15km. Ya en Cuenca 11º, fresquito agradable, y es que uno mas que de la capital del reino, parece que vengo de la Escandinavia mas polar, me adapto mejor cuando la temperatura es mas baja, rindo mejor. Por lo que empieza bien ésta cita numero 40 en la etapa atletica mas
“profesional” de mi corta vida deportiva.
Ya con el dorsal, acudimos a lugar de salida en la cercana Plaza de España, y es ahí donde encontramos al gran
Santi Palillo, (todavía seguía en mente la gran organización de la pasada comida de las agujetas del pasado Mapoma, que tuvimos el gustazo de disfrutar), un experto corredor que tiene en mente correr el próximo Maratón de Chicago.
Mi idea era un poco confusa, solo habia realizado 4 entrenos con 29km a mis piernas, después del mes de “vacaciones” descansado. Así que tenía enfrente una etapa dura con 15km donde no podía calcular el desarrollo de la misma, ya que en principio los entrenos no habian pasado de 10km, ni de velocidad, ni cuestas, ni ná de ná. A pesar de todo uno es el mayor exigente y critico conmigo mismo y me dije -
el año pasado 1h16´47, pues éste tengo que bajar como sea de 1h16- claro que seguidamente me respondía: -que iluso-.

Los casi 1500 corredores nos pusimos en armas ante éste sinuoso recorrido, los primeros metros con un enorme ambiente, por las calles conquenses, que siempre es de agradecer, luego comenzaba el caminar por la bella Hoz del Huecar por su parte mas baja. El recorrido engañaba, tenía tendencia al descenso, pero sus varios toboganes, dejaba las piernas más a tono para la disputa de él tramo principal en su parte más dura. Los ritmos fueron buenos, o casi inesperados, las sensaciones físicas geniales, y encima sin calor, todo iba a pedir de boca...
Hoy leía en
runners, que hablaban del
Estimulo Mental, y hablaban como la diiferencia de la capacidad de sufrimiento del que ha corrido un maratón y del que no. Y que razón tienen visto lo visto, ya que el extremo de sufrimiento en 42km, es tan extenso que cualquier distancia menor lo manejas a tu antojo..
Km5. 24.21, quitando el primer y aglomerado km, todos inferior a 5´km, la belleza de éste paraje me dejaba feliz corriendo... ya sobre el km6, empezaba lo bueno, la dureza del recorrido, -como iba a funcionar en la parte de subida?- eso me preguntaba, pues bien o simplemente increíble, para los pocos entrenos, solo el los 2 primeros km de subida superé los 5´km, el resto inferior, ya que una vez adaptadas las piernas en las primeras cuestas, las piernas, el cuerpo, la respiración, la zancada iba perfecta, iba contento, desarrollaba muy bien los distintos tramos duros, los parciales me decía que –ok!- Al son de El Canto del Loco y Amaral, llegaban los kms.
Km10. 25.15, inferior a 5 para la disputa del tramo final donde la llegada al Castillo, en la entrada alta a la vieja Cuenca, terminaba con la dureza, para ya la disputa del los últimos 3km con un gran descenso, donde si soy sincero me deje llevar, no apreté, me daba por satisfecho con los parciales llevados, 1h16´47 del año pasado era historia, increíblemente iba a superarlo con tan pocos entrenos.

Las vistas desde lo mas alto de la Hoz eran fantasticas, ver la ciudad colgada sobre sus raices, entrar en sus calles adoquinadas en la parte vieja, pasar por sus emblemas, la entrada por la Catedral donde pude visualizar a Ino con su camara en ristre, edificio del Ayuntamiento con sus soportales... ya en pleno descenso visualizar su arquitectura muy colorista... Solo quedaba aparecer por la calle Carreteria, en pleno paseo de ida y vuelta entre multitud de gentes animosas de sus “heroes”, para terminar en la Plaza de España y culminar con un registro nada esperado
1h12.00 (4´48media). El resultado me ha sorprendido, nada me hacía ser optimista para éste registro, pero “el que tuvo retuvo”, digo yo, o El estimulo Mental, será verdad? Después del Maratón... y que cualquier distancia inferior, el cuerpo y las piernas lo asumen con mas garantias?... no lo sé pero he acabado contento para empezar ésta etapa pos-maratón. Pocos entrenos y buenos resultados...

Luego venir a Cuenca, siempre merece una visita, siempre hay rincones dignos de ser disfrutados nuevamente... subimos a la zona de la Catedral, donde escaleras arriba y un poco cansado Ino me llevó a su marcheta, para acudir a recibir un tentempié de medio día en sus terrazas. Ajo Arriero y Zarajos para recuperar a éste
“aprendiz de popular”. Nuevamente pudimos encontrarnos con el gran Santi Palillo.